Para mi Diosa de la Salsa
Preciosa Lucia, gracias por todo este tiempo que me has dedicado, por tu forma tan amorosa de ser, por esa gentil sonrisa, esa picardía que te sobresale y por todo ese talento que compartes. Realmente me he divertido y aprendido de ti mas de lo que crees. Me mostraste como disfrutar más del baile.
Fue para mi un sueño hecho realidad el recibir clases con la campeona nacional y de verdad que lo he tratado de aprovechar al máximo.
Pronto te vas y de ante mano quiero que sepas que me vas a hacer mucha falta. Se que te va ir esplendidamente bien donde vayas, eres una chica muy dulce y siempre pones tu valor de persona antes que cualquier logro, titulo o hazaña.
Te quiero mucho amiga
Espero volver a bailar contigo...
martes, 22 de enero de 2013
martes, 1 de enero de 2013
El Gato de Cheshire
Admiro;
Su locura,
Su malvada sonrisa,
Su enigmática forma de hablar,
Su propio concepto de demencia,
Su pensamientos delirantes,
Su comportamiento anti-natural,
Su cordura entre la vesania.
Como desearía contar con cada una de estas cualidades. Cuando el mundo arde, todo marcha mal, el alma duele y la vida ruge en una agonía indescriptible; es cuando desearía reírme a carcajadas. Ser un completo nihilista. Que la vida misma carezca de sentido, no prestarle atención al sufrimiento, a la carencia, al apego. Una absurda traducción de las ideas antiguas de vidas aparentemente ideales.
Vivir por vivir es algo repugnante.
Nada como un día bien aprovechado para calmar nuestras conciencias al dormir.
El dialogo que Alicia y el Gato sostienen siempre me a parecido algo enloquecedor;
-¿Me podrías indicar hacia donde tengo que ir desde aquí?- pregunta Alicia.
-Eso depende de a dónde quieras llegar- responde el gato.
-A mi no me importa demasiado a donde.
-En ese caso, da igual hacia donde vayas.
-“Siempre que llegue a alguna parte”
-¡Oh! Siempre llegarás a alguna parte, si caminas lo bastante.
Siempre que leo ese dialogo replanteo mi vida cuando la siento; sin ilusiones, ni metas, sin rumbo, sin esperanza, vacío, triste, angustiado, tormentoso y afligido. En otras palabras, un barco a la deriva, sin velas, tripulación, ni rumbo. En un enorme mar llamado existencia. Dejándome llevar por la marea de miles de percepciones adquiridas para no darme cuenta de la espera del eminente naufragio.
Es verdad que no importa donde camines, siempre llegaras a "alguna parte". Pero ha sonriente se le olvido decir; Cuando te encuentres en "alguna parte" siempre te permite aprender, conocer, reflexionar y disfrutar del viaje de la vida. Conforme te desplazas sabrás donde estas y a donde quieres llegar.
Cuando estas a la deriva, es un buen plan el esperar que las aguas se calmen, que la vida torne sentido, esperar que nuevas oportunidades emerjan, esperar que podamos divisar el norte, aguardar sereno mientras te mantienes amarrado a un mástil de sueños.
Caminar hacia "Alguna Parte" me funciono a mi...
Para mi amigo el Gato Sonriente, eres un sabio.
Te admiro desde mi infancia
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