viernes, 7 de junio de 2013

Bailando como si el mañana no existiera

Comparecencias en mi salud, un par de heridas de guerra y con esa sed de baile inimaginable, fueron el combustible que alimento la brújula que me orientaba a mi salón de baile favorito. Necesitaba bailar, ser libre, destruirme y reconstruirme.
Una verdadera alegría emerge de mi corazón cuando veo a mis amigos todos sentados, la pista de baile vacía y buena música sonando. Llego el momento, era hora de poner en practica todos esos pasos nuevos, esos movimientos perfeccionados a base de esfuerzo y dedicación, hora de creerme el mejor, hora de demostrarle a todos.

Fueron muchos cuerpos los que mi manos enloquecidas trituraron de forma armoniosa a mis victimas, me encantaba ver como sonreían mientras aplicaba la dulce tortura de baile y desmembraba sus cuerpos. Muchas con gestos de fatiga me suplicaban dejarlas libres, muchas otras con un gesto de deseo quería mas. Y mi feroz apetito quería devorarmelas a todas, una a una. Esta noche no tengo preferencias, quería probar cada una de sus manos, de sus cinturas, de sus destrezas, mostrarles mi sueños, mi dedicación, mi lucha por mejorar, mis ganas de bailar.

Hoy sin embargo, muy feliz, derroche hasta la ultima gota de mi energía bailando, cansado pero motivado, adolorido pero satisfecho, doliente pero inspirado, baile como que el día de mañana no existiera. Sin remordimiento, con el corazón desnudo, con la inmensa ilusión de las sonrisas de mis amigas, sus rostros sudorosos, jadeantes y cansados le grito a este mundo, MÍRAME DE LO QUE SOY CAPAZ!!!