martes, 4 de septiembre de 2012

Una decepción para recordar


Tristemente algunos de mis pensamientos amargos han surgido de nuevo. Como es esto posible, como no puedo dejar en el limbo aquello que ha producido tanta amargura. He vuelto a pensar en este sentimiento de soledad y depresión.
Pero en esta ocasión es diferente. No es algo que realmente sienta. Es un malestar, algo a lo que no le presto mucha atención. Mucho he tenido para reflexionar y superar está etapa oscurantista de mi vida.

Lo que más me afecta es el pensar que pronto tendré que volver a casa. Un momento!!!.
Porque no quiero volver a casa?. Pensar en que me voy a aburrir allá?. Tendré miedo de volver a verla?. En realidad es un pensamiento poco oportuno. Ya que mis vacaciones se acercan y el regreso es algo casi inminente. Mi padre vendrá por mi. No tengo planes, no tengo pensado nada. Simplemente volver a casa con mi familia. Al menos para esta época no estaré solo. Volver a ver a mis perritos, a mis primitos, mi casita, mi familia, la tierra que me vio crecer. Todo esto pesa y me motiva.

Me he vuelvo inmune a mi auto castigo. Ya he reflexionado hasta el agotamiento sobre lo que puedo o no pasar allá. La balanza se inclina a una decisión muy sensata. Volverás, no importa que o quien te hizo daño. Ya no te puede cambiar, pues ya no te importa y no tiene el control sobre ti.

Y fue así como embarque mi viaje. Con estos pensamientos en la valija de mi corazón. Un viaje de revelaciones, donde abrí los ojos, donde desgarre esa idea tonta de esperarte. De seguir soñando con esa segunda oportunidad. Un viaje que recordare siempre, un viaje me hizo sentir el corazón roto, un viaje que destruyo parte de mi alma, un viaje que cambio mi vida, un viaje que marco mi espíritu, un viaje que me hizo crecer como persona.

Un viaje que me hizo empezar de cero...

No hay comentarios:

Publicar un comentario