Había terminado, era hora de aceptarlo. Era hora de seguir, hora de no solo cambiar de pagina sino arrancarla, quemarla y desecharla para no saber mas de ti. Era hora de buscarme una vida nueva, construirme una vida nueva, conocer gente, conocer la vida, conocer que hay mas allá de ti.
Un nuevo arsenal de actividades físicas fueron agregadas a mi haber; entre tanto baile, gimnasio y bicicleta mi favoritas. Añadiendo tenacidad, resistencia, fuerza, coraje, felicidad y
bravía se han convertido en mi ultima arma para quitarte de mi mente.
Tengo ahora otros ojos para ver mi desamor. Dicen que "Todo depende del cristal con que se mire".
Con el paso del tiempo siento que la escuela de la vida me enseño una
lección, algo que el destino quiso mostrarme, algo que me ha hecho
reflexionar y madurar más como persona. Ha pesar de las lágrimas,
angustia, soberbia, impotencia, desesperación, ansiedad siempre algo positivo es sembrado; la experiencia.
Ya se que se siente, ya se que pasa, ya se que hay un despúes, ya he
logrado llegar al fondo del pozo en que que he sido lanzado, aquí donde no hay más abajo, donde la única alternativa que me queda es subir.
Este aire de reflexión me ha hecho ser participe de
la realidad más importante de esta vida "La felicidad esta en uno mismo".
Uno no depende de nadie para alcanzarla, es el deber de cada
persona, no se puede condicionar, apostar, jugar, vender ni robar. Si
bien es cierto estuve muy deprimido durante algún tiempo, ahora he
recapacitado sobre mi vida. Mi más grande error fue; Creer que no hay mas opciones, porque siempre tenemos alternativas. Solo hay que buscar y ver con otros ojos.
Con mis nuevas pretensas en mente, el universo conspira para materializar todos estos pensamientos. Con estos cambios en mi mente; miles de metas fueron forjadas, nuevos amigos surgieron, nuevos sentimientos propuestos. Aquí es donde empiezo a vivir, cuando pienso que mi sacrificio fue alto, pero mi recompensa es aun mayor. Hoy le agradezco a Dios por esta amarga enseñanza. Porque me ha hecho apreciar; lo que tengo, a quien tengo, amar con fuerza, disfrutar de las personas, disfrutar el momento, ser feliz y lo más importante tener fé. Dios no nos abandona a nuestra suerte.
Transcurrieron
días, semanas y meses en las que estuve en el abismo de esta fosa
húmeda, mal oliente, oscura y estrecha llamada depresión. Cuando logre convencerme a mi mismo de que estaba en el fondo más profundo de este pozo, donde no hay más abajo, solo hay un
camino "Subir". Con tenacidad y coraje, me propuse escalar este
hoyo, luchando contra mis temores, convenciéndome a mi mismo que podría
salir al exterior, donde la felicidad me espera. En el camino he
divisado la luz; esa luz que me motiva, en la que mis ilusiones vuelven,
mi sonrisa se me encarna, en donde vuelvo a soñar. No hay marcha atrás,
no me voy a dejar caer ahora que estoy en el epilogo de mi escape.
Cansado, abatido, entre pudor, sangre y lágrimas he llegado a mi ideal. "Aunque he sido salpicado de inmundicias, he renacido iluminado"
No hay comentarios:
Publicar un comentario